miércoles, 23 de junio de 2021

Andalucía crecerá este año como la media española, pero con la rémora del alto desempleo y la incertidumbre de los ERTE

El informe ha sido presentado en el marco de la Cámara de Sevilla de forma virtual El informe ha sido presentado en el marco de la Cámara de Sevilla de forma virtual

La evolución de la pandemia sigue marcando la economía a escala mundial, nacional y regional. El ritmo de vacunación, los niveles de restricción de cada zona o lugar está marcando de forma decidida el comportamiento económico. Para los expertos ya nos encontramos en una situación de franca mejoría, y todas las previsiones apuntan a crecimientos, en parte debido al rebote estadístico en comparación con la parálisis del año pasado, en parte, por la reactivación real de la actividad.

En este escenario, los especialistas del Panel de Expertos del Observatorio Económico de Andalucía mantienen su previsión de un crecimiento del PIB andaluz del 6% para el año 2021, que podría elevarse hasta un punto si se activan las inversiones del Programa de Recuperación Next Generation EU, lo que, en cualquier caso, retrasaría alcanzar el nivel de producción previo a la pandemia hasta 2023. El Observatorio advierte de que la previsión se realiza en condiciones de "elevada incertidumbre" sobre la evolución epidemiológica, la eficacia y el ritmo de inmunización de la población, el daño que acumule el tejido productivo o el mantenimiento de las medidas de apoyo a trabajadores y empresas.

Unas estimaciones de crecimiento que se sustentan en los datos obtenidos en el primer trimestre del año, en el que se han dado dos periodos diferenciados: enero y febrero de franca caída y el mes de marzo donde ya se atisba una actividad mayor, gracias a la relajación de las medidas de restricción a la movilidad. Esto hace prever un verano más benigno para sectores esenciales para la economía andaluza como el turismo, la hostelería y los servicios. El comportamiento del sector de la construcción también está siendo positivo, sin llegar a los niveles previos a la crisis.

Según la previsión realizada por el Indicador Sintético de Actividad de Andalucía del Observatorio Económico de Andalucía (IOEA), la economía andaluza experimentó una contracción intertrimestral del Producto Interior Bruto (PIB) del 0,7% en el primer trimestre de 2021, dos décimas más que la estimación del INE para el PIB español. Con esta tasa, la contracción interanual del IOEA para el primer trimestre de 2021 es del 4,3%, igual que la estimada por el INE para España.

La rémora del desempleo

Tras dos trimestres continuados de creación de empleo se inicia el año con un descenso del empleo de cerca de 31.000 efectivos, según la EPA, lo que significa que al finalizar el primer trimestre del año sólo se había recuperado el 63% del empleo perdido en el primer semestre de 2020. Cifra, en cualquier caso, superior al empleo recuperado en España (44%).

La destrucción de empleo en el trimestre ha estado acompañada de una nueva reducción del número de desempleados y de la tasa de paro, que alcanza el 22,5% de la población activa. El descenso conjunto de la población ocupada y desempleada supone una reducción de la población activa, que ha sido expulsada del mercado de trabajo y ha engrosado las filas de la población considerada inactiva. El desempleo en Andalucía continúa en el umbral del millón de parados.

La desfavorable evolución del mercado de trabajo en el trimestre se ha reflejado en un aumento del número de trabajadores en ERTE y de autónomos que cobran la prestación por cese de actividad, aumento de mayor intensidad que en España.

Los trabajadores acogidos a expedientes de regulación temporal de empleo aumentaron notablemente en febrero para reducirse durante marzo y terminar el trimestre con 98.242 efectivos. Por su parte, el número de autónomos acogidos a la prestación por cese de actividad continuó creciendo, con mayor intensidad en febrero y marzo, hasta alcanzar la cifra de 92.546 al finalizar el trimestre.

La media de ambos colectivos en el primer trimestre fue de 184.766, lo que significa un aumento del 29% respecto del trimestre anterior, frente al 18,5% en España. La consideración de los trabajadores acogidos a un ERTE y de los autónomos con prestación por cese de actividad como personas desempleadas, reduciría ligeramente (-0,1%) la afiliación efectiva en Andalucía durante el primer trimestre, frente al discreto aumento en la media nacional (0,2%), y aumentaría la tasa de paro hasta el 27,2% de la población activa.