domingo, 27 de mayo de 2018

Los inversores extranjeros poseen el 40% del valor de la Bolsa en 2011, a sólo una décima del máximo histórico


J. G. T.   I   Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.   I   14.06.2012


Los inversores extranjeros mantienen su posición de liderazgo como mayores propietarios de acciones españolas cotizadas con el 40% de valor de mercado a cierre del 2011, un punto más que en 2010, y a sólo una décima del máximo histórico, registrado en el 2009.

Según datos del informe del Servicio de Estudios de Bolsas y Mercados Españoles (BME), esta cifra refleja que, en un entorno marcado por el recrudecimiento de la crisis de deuda soberana europea, "el fuerte ajuste de las cotizaciones experimentado por la Bolsa española está siendo aprovechado de forma sosegada por los inversores no residentes".

De acuerdo con el estudio, los hogares españoles continúan teniendo una posición sólida en acciones españolas cotizadas, activo financiero que se mantiene como uno de los destinos importantes para su ahorro. A pesar de que en 2011 su participación se reduce un punto hasta el 21,2%, el porcentaje confirma "una tónica de estabilidad en los últimos cinco años".

Entre las conclusiones del informe destaca "el sorprendente aumento de su participación en el mercado bursátil de los bancos y cajas, que crecen en casi tres puntos en el último año frente al retroceso que experimenta la participación de las empresas no financieras, que pierden cuatro puntos porcentuales como propietarias de acciones cotizadas". En ambos casos las variaciones tienen que ver con "factores relacionados con la crisis financiera".

Por otra parte, el BME señala que el sector financiero en sentido amplio, incluyendo bancos y cajas e instituciones de inversión colectiva, aseguradoras y otras financieras, es propietario de un 16,3% del valor total de las empresas españolas cotizadas en  Bolsa. Así, la subida de cuatro puntos respecto a la cifra alcanzada en 2010 supone la ruptura de una tendencia descendente que se había iniciado en 2007.