lunes, 21 de septiembre de 2020

Las cooperativas andaluzas pierden un 7% de su facturación global por la crisis de rentabilidad del agro en 2019

La Asamblea General de la Cooperativas Agroalimentarias de Andalucía La Asamblea General de la Cooperativas Agroalimentarias de Andalucía

Sin contar aún con los efectos del coronavirus, que estarán por ver, por más que las exportaciones agroalimentarias de Andalucía pinten en verde, el último ejercicio no ha sido precisamente un año fácil, sino todo lo contrario. Algo que ha quedado meridianamente claro en la Asamblea General de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía celebrada en la sede deDcoop, en Antequera (Málaga), con una representación reducida de cooperativas debido a la pandemia generada por el Covid-19.

A lo largo del encuentro, la federación ha hecho balance del año agrario y corporativo, un ejercicio 2019 que ha sido especialmente complicado para el aceite de oliva y la aceituna que, en conjunto, han perdido un 18% de la facturación con respecto al anterior, pasando de los más de 3.900 millones de euros a poco más de 3.200. Frutas y hortalizas y suministros pierden un 1,5% y un 1,7%, respectivamente, hasta los 3.096 y los 1.017, mientras que los sectores ganaderos y los herbáceos son los que mejor comportamiento presentaron con ganancias del 6,3% y del 3,6%, sumando, en cada caso, 838 y 284 millones de euros.

La crisis de rentabilidad del campo en estos momentos ha sido, por tanto, uno de los ejes del discurso del presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, Juan Rafael Leal Rubio, quien ha respaldado los movimientos reivindicativos que se iniciaron en mayo de 2019 en el aceite, extendiéndose posteriormente a las frutas y hortalizas y contagiándose al resto de provincias, regiones y sectores, ya en 2020, hasta que el coronavirus lo paralizó todo.

Los cooperativistas insisten en la pérdida de rentabilidad del campo, sobre todo en aceituna, aceite de oliva, frutas y hortalizas

"Como causas se juntan un buen número", ha subrayado: producciones históricas y excedentarias, barreras comerciales, aranceles, competencia desleal, falta de promoción nacional e internacional, agotamiento de modelos productivos, ausencia de mecanismos de autorregulación, etcétera. "Sin embargo, tenemos que ser positivos y no caer en la lamentación; las cooperativas seguimos fuertes y de las crisis surgen las grandes oportunidades".

Comportamiento ejemplar en la crisis sanitaria

El presidente de las cooperativas se mostrado orgulloso del sector en su conjunto y, en especial, de las cooperativas: "Hemos tenido un comportamiento ejemplar; hemos actuado con la mayor de las responsabilidades y la solidaridad; hemos aparcado nuestras necesidades personales y como colectivo para centrarnos en satisfacer las de la sociedad". "Esta crisis nos ha puesto en valor frente a la sociedad", ha añadido, animando a todos a aprovechar la coyuntura para avanzar como productores, empresas y como organización.

"Lo hemos dicho en la Subcomisión de Reactivación Económica que estas semanas de atrás tenía lugar en el Parlamento de Andalucía y lo vuelvo a repetir aquí. Las cooperativas somos la palanca para la reactivación económica de esta comunidad autónoma y las políticas que se adopten no pueden ni deben entenderse sin contar con las cooperativas agroalimentarias, máxime tras la pandemia vivida".

Pese a la crisis generalizada en el campo, las cooperativas asociadas mantienen su actividad con tan solo una baja, hasta las 659; siguen sumando socios, superando los 291.000, y aunque han perdido un 7% de facturación, hasta los 8.770 millones, continúan manteniendo el empleo y la economía del medio rural andaluz.

La federación de cooperativas revisó y amplió sus líneas estratégicas en 2019, sumando el agua y empleo a las ya habituales de interlocución, representación y defensa; impulso a la integración, fomento a la I+D+i aplicada, y formación e igualdad de oportunidades. Porque como ponen de manifiesto sus responsables, "sin garantía de agua y de mano de obra para atender las distintas campañas agrícolas es imposible asegurar la competitividad de un sector, el agroalimentario, en el que estas carestías se agravan año a año".

Durante la Asamblea General se ha destacado la consolidación dentro del cooperativismo de áreas como la de formación, en adaptación continua a las necesidades como las generadas por el Covid, y en la deI+D+i, que en el año 2019 gestionó la participación y/o el desarrollo de una treintena de proyectos de carácter regional, nacional y europeo, para objetivos tan variados como la valorización de la leche de cabra, la producción de trigo de alta calidad o el uso de técnicas de teledetección para el control del olivar.

El encuentro ha contado con las intervenciones virtuales de la consejera de Empleo, Formación y Trabajo Autónomo, Rocío Blanco Eguren, quien ha inaugurado la sesión, y con la de la consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, Carmen Crespo Díaz, en la clausura. Además, Agricultura ha estado representada por la directora general de Industrias, Innovación y Cadena Agroalimentaria, Cristina de Toro Navero, quien ha participado en el acto de cierre.

"Si bien esperamos toda la ayuda que podamos recibir de Agricultura y Empleo, para seguir creciendo de forma más rápida y favorable, estoy convencido de que las cooperativas podemos trabajar, desde ya, en estos y otros temas, tales como la profesionalización, la digitalización y el impulso de la igualdad en nuestras juntas directivas y direcciones generales, no por necesidad, sino por convicción", ha concluido el presidente.