miércoles, 23 de mayo de 2018

La supresión de cuotas pone en peligro el futuro de las cámaras

El Consejo Andaluz cree que sólo beneficia a grandes empresas y va en contra de las pymes.

La eliminación de la obligatoriedad del abono de las cuotas por parte de las

Consejo Andaluz de Cámaras de ComercioPleno del Consejo Andaluz de Cámaras de Comercio

empresas y la voluntariedad de permanencia en las cámaras de Comercio pone en peligro la viabilidad de unas instituciones centenarias.

La distribución de las cámaras de Comercio se articula en torno a los principales polos económicos por lo que su estructura no siempre corresponde a la clásica organización administrativa en provincias. Esta es una de las bases de su apego al desarrollo económico local. En Andalucía existen un total de 14 cámaras de comercio: además de las ocho provincias, Andújar, Ayamonte, el Campo de Gibraltar, Jerez, Linares y Motril cuentan con su propio órgano cameral, coordinadas por un Consejo Andaluz de Cámaras presidido por Antonio Ponce.

Hasta el momento, el funcionamiento de las cámaras de Comercio venía estipulado por la Ley 3/1993, que las consagra como corporaciones de derecho público que “defienden los intereses generales del comercio, la industria y la navegación”.

Entre sus funciones se encuentra la representación de los intereses de las empresas ante las administraciones públicas, el fomento del comercio exterior, la formación de los empresarios, información y asesoramiento para emprendedores, y promoción y fomento del desarrollo económico de sus demarcaciones.

En perjuicio de las pymes La mayor parte de los recursos de las cámaras de Comercio proceden de la cuota obligatoria que ha decidido suprimir el Gobierno. El importe de esta cuota se deduce de los beneficios obtenidos por las empresas, por lo que no supone una carga extra para sociedades en dificultades según el Consejo Andaluz de Cámaras.

Un total de 559.811 empresas están inscritas en los registros de las cámaras de comercio andaluzas y son electoras de los órganos de gobierno. El 40% de ellas están exentas del pago de cuotas, y otro 35% abona menos de 20 euros anuales. En cambio, tan sólo el 0,6% del total -unas 3.200- aporta más de la mitad de los ingresos por cuotas de las cámaras.

El Consejo Andaluz de Cámaras defiende que la medida “pone en peligro la continuidad del proceso de internacionalización de las empresas andaluzas”. Dos de cada tres euros ingresados a través de la cuota cameral se destinan forzosamente a este capítulo.

Desde el año 2004 se han destinado 39 millones de euros a la promoción del comercio exterior. Un millar de empresas andaluzas participan anualmente en misiones comerciales de las cámaras y otros  4.100 empresarios reciben formación en internacionalización, dos cuestiones que tendrán que ser suprimidas a partir de ahora.

Las acciones para fomentar la implantación de nuevas tecnologías también se pondrían en solfa. La emisión de certificados digitales no se mantendría, así como se dejarían de gestionar 2.300 acciones en materia de innovación y se abandonaría la ejecución de 1.300 planes de innovación en empresas andaluzas. El Gobierno estima que la supresión de las cuotas camerales supondrá un ahorro de 250 millones de euros anuales para las empresas, de los que 90 millones repercutirán en las pymes.