jueves, 22 de febrero de 2018

La devaluación en los emergentes 'pone buena cara' a los turistas españoles

Paises como Brasil, México o Argentina son buenos destinos por la depreciación de sus monedas Paises como Brasil, México o Argentina son buenos destinos por la depreciación de sus monedas

Alrededor de un 20% de españoles tiene pensado disfrutar de las primeras vacaciones del año en Semana Santa fuera del país. La devaluación de las monedas de los emergentes hace de estos países destinos apetecibles. Pongamos sólo dos ejemplos ilustrativos: la divisa brasileña y el peso mexicano.

Un informe sobre las monedas de mercados emergentes, elaborado por la consultora financiera Ebury, pone el foco en la fuerte devaluación que han sufrido durante el último ejercicio estas divisas en relación con el dólar y el euro, y destaca el atractivo que para el turismo tienen muchos de estos países, sobre todo cuando estamos en puertas de Semana Santa, que representa el primer periodo vacacional para muchos españoles.

"Si alguna persona está pensando en salir de vacaciones en Semana Santa con destino a algún país fuera de la zona euro, quizás sea el mejor momento para hacerlo. Las monedas locales de algunos de los países emergentes más populares, turísticamente hablando, se encuentran actualmente en mínimos históricos", señala Duarte Líbano Monteiro, director general de Ebury para España y Portugal.

¿Cuántos españoles podrían tomar la decisión de viajar en este periodo? Se calcula que en Semana Santa, alrededor de un 57% de los españoles tiene previsto viajar. Si bien, en estas fechas los destinos nacionales son los preferidos, un 20% de los viajeros elegirá un destino extranjero para disfrutar durante estos días.

¿Qué destinos elegir?

El director general de Ebury para España y Portugal explica a Mercados21 que países como Brasil, México o Argentina representan en la actualidad buenas oportunidades para el viajero español, ya que el euro goza de un tipo de cambio muy favorable con respecto a sus respectivas monedas. Más aún con las agresivas medidas tomadas por el Banco Central Europeo, con Mario Draghi a la cabeza, dejando los tipos en Europa a cero. Además, la Semana Santa coincide con los últimos días del verano o los primeros del otoño en esos países, una época agradable para viajar.

En el caso de Brasil, el real brasileño sufrió durante 2015 una de las depreciaciones más fuertes de divisas de los mercados emergentes en medio de un rendimiento económico débil. En concreto, en los últimos doce meses, la divisa brasileña se ha depreciado un 33,36% con respecto a la moneda común, cotizando al nivel de 4,35 por euro. La situación es también muy favorable en México, donde un euro se cambia por 20 pesos, cuando hace doce meses cotizaba a 17,85, lo que supone una caída del 12,85%.

Si ponemos la vista en Argentina, el peso argentino se sitúa con respecto al euro en un valor cercano a los 16,79, cuando a comienzos de 2015 su cotización era de 9,90 pesos por euro, acumulando una depreciación cercana al 70%. Esta situación, a efectos prácticos, implica que, por ejemplo, el precio de la habitación de un hotel de cuatro estrellas en Buenos Aires no supere los 80€ por noche.

¿El escenario podría memar la llegada de turistas a España?

Si estos países son atractivos para los españoles, ¿podrían también restar turistas extranjeros a España? Para Líbano Monteiro la procedencia de los turistas que visitan España es principalmente europea. Los británicos siguen siendo los que más nos visitan, seguidos muy de cerca por alemanes y franceses. "En los últimos años hay un incremento de turistas procedentes de países nórdicos, Rusia y Estados Unidos. Por lo tanto, esta estructura de nuestros mercados emisores nos beneficia como destino turístico".

Además, remarca que hay otros factores que refuerzan la propuesta de España de cara al mercado exterior, como son "su riqueza cultural, su gastronomía, su clima, lo que se une a una magnífica relación calidad-precio". Otros aspectos que juegan en beneficio del país son la seguridad, "aspecto que valoran y mucho los viajeros", o la calidad de las infraestructuras de transporte.

Proyección para 2016

Al ser preguntado por cuál puede ser, entonces, la evolución en estos mercados a lo largo del año, sobre todo pensando en el periodo de verano, mucho más fuerte para el turismo que el periodo de Semana Santa, el director general de Ebury para España y Portugal, señala los factores que, a su juicio, pueden marcar el paso.

Entre esos factores, se sitúan la decisión de la Reserva Federal de empezar su ciclo de ajuste monetario subiendo su tipo de interés de referencia por primera vez en más de nueve años en el mes de diciembre. A esto hay que sumar que los precios de los productos básicos han seguido cayendo y los precios mundiales del petróleo ajustaron a su nivel mínimo en doce años, con un precio inferior a 30 dólares el barril en enero, aunque ahora ha repuntado un poco.

Por otra parte, las preocupaciones en torno a una desaceleración económica en China han aumentado después de que el crecimiento en la segunda economía más grande del mundo alcanzara el valor más bajo desde hace veinticinco años en 2015. Sin embargo, "creemos que algunas divisas como el real brasileño o el rand sudafricano parecen que van a tocar fondo", sostiene Líbano Monteiro.

En cualquier caso, su evolución dependerá, argumenta el experto de Ebury, de su "vulnerabilidad macroeconómica al incremento gradual de los tipos de interés en Estados Unidos" y del alcance de la devaluación de cada moneda, provocada por la reciente venta masiva, y si dicha devaluación bastará para aumentar "la competitividad y compensar posibles deterioros en términos comerciales" de cada país.