sábado, 22 de septiembre de 2018

Joaquín Merchán: "La reforma no ha sido valiente al no vincular salario y productividad"

Jornada empresarial Montalvo: 'La reforma laboral: 'Fortalezas y debilidades'


M.Martínez I Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. I 7.06.2012


Joaquín Merchán durante su charla en el salón de actos de la Asociación de Empresarios El Montalvo en Salamanca.

Un experto en Derecho del Trabajo y un auditorio atento. Dos excelentes ingredientes para que la primera Jornada Empresarial de Mercados21 y la Asociación del Polígono El Montalvo fuera un éxito. Joaquín Merchán diseccionó la reciente reforma laboral al tiempo que aportó su visión sobre sus puntos fuertes y sus carencias, entre las que destacó la ausencia de la figura del contrato único.

Abogado, graduado social, profesor de Derecho del Trabajo en la Escuela Europea de Negocios (EEN) y empresario, Joaquín Merchán, que ejerce de letrado desde 1983 en una asesoría jurídica de su propiedad en Salamanca, ocupa la presidencia del Colegio de Graduados Sociales de su provincia y una vocalía del Consejo General de Graduados Sociales de España, donde además dirige el Observatorio de la Profesión. Master en Recursos Humanos y MBA, ha participado en numerosos congresos, jornadas y mesas redondas con ponencias referidas al ámbito laboral y de la Seguridad Social.

¿Cuáles son las principales lagunas de la reforma laboral? ¿Se ha quedado corta en su apoyo a emprendedores, en flexibilidad? ¿Es razonable que hubiera estipulado una indemnización menor por despido? Más que lagunas yo hablaría de falta de valentía. Me hubiera gustado que hubiera vinculado los salarios a la productividad, algo que necesita mucho España, guste o no a la gente escucharlo. Creo en la relación entre empresario y empleado basada en la negociación de las condiciones laborales porque pienso que se van a acabar encontrando. No en vano, negociamos a diario en nuestras relaciones personales. Por eso, al margen de convenios colectivos y del Estatuto de los Trabajadores, que son una garantía, el texto debería haber apostado por fórmulas más particulares y menos rígidas. Pienso que no lo ha hecho por el momento en el que nos encontramos, para no ‘cargar las tintas’, por decirlo así, pero estoy convencido de que habrá muchas más transformaciones en las relaciones profesionales en nuestro país y en todo el entorno. La reforma no tiene marcha atrás aunque, para mí, otra de sus desventajas es no haber desarrollado, sin miedo, el contrato único.

La flexibilidad llevada a su extremo es el modelo americano de despido libre... Sí. El tiempo dirá. Estamos preparados para muchas cosas, aunque no pido despido libre, pero sí contrato único con una indemnización menor que la de ahora y una prestación de desempleo digna. Puede parecer una utopía, pero la empresa ha de darse cuenta de que el mayor valor añadido que tiene es su plantilla. Eso sí, los trabajadores han de saber entender lo que está pasando y adaptarse.

Merchán tras su intervención en Salamanca.

Ha mencionado la importancia en el texto de la reforma de la definición de tele-empleo, la modificación de categoría a grupo profesional y la distribución irregular de la jornada un 5% a lo largo del  año. Lo primero es una adaptación al espacio europeo. Lo segundo es muy importante porque antes el trabajador no se podía mover de su categoría y el empresario quería más flexibilidad. Ahora, dentro de un grupo profesional puede realizar una mayor amalgama de trabajos. En cuanto a lo último, se establece que la distribución de la jornada se pacte, pero el empresario tiene derecho a negociar un 5% con sus empleados y les puede pedir que acudan en momentos diferentes a los habituales. Los sindicatos dijeron que sí incluso hasta el 10%, pero se ha decidido dejarlo en el 5%. Es lo que toca, tal y como está el mercado.

Los últimos estudios apuntan a que la economía sumergida alcanza el 30% del total en España. ¿Cree que se combatirá con los medios adecuados alguna vez,  sobre todo tras la amnistía fiscal encubierta del Gobierno? Se están tomando medidas de choque, algunas de las cuales no tienen mucho sentido. Los mercados a menudo tumban lo que se quiere hacer. Creo que las inspecciones de Trabajo y de Hacienda luchan contra el fraude y en julio de 2010 ya se incrementaron las sanciones para falsos contratos a trabajadores. Pero, más allá de esa batalla, ha de haber otra y es la necesidad de una concienciación civil sobre este grave problema. Ha pasado con el terrorismo, la violencia de género o la siniestralidad laboral, así que no sé por qué no se puede con esta lacra que afecta a todos. Me temo que la decisión del Ejecutivo no va a ofrecer los resultados que se esperaban, pero estamos en un punto en el que cualquier mínima entrada de dinero ayuda, así que... ¿Qué futuro tienen el sistema de Seguridad Social y las pensiones en España? Según mi percepción no corren riesgo y se mantendrán, aunque sólo sea por una cuestión electoral. Hay ocho millones de pensionistas y, si no es a través de la ‘caja’ de la Seguridad Social porque se agote, será por medio de los Presupuestos Generales del Estado, pero las pensiones, recortadas o no, continuarán existiendo, no tengo dudas.