martes, 22 de mayo de 2018

Guerra a lo convencional: El mercado ecológico se consolida como tendencia

Las previsiones efectuadas por un estudio de la consultora everis sobre el mercado ecológico en España desvelan un panorama en positivo para los productos con ‘sello verde’, que pisarán fuerte en los próximos años ganando terreno de forma escalonada y constante a los productos convencionales. Por su parte, la ‘batalla’ de la comercialización se librará con alianzas de por medio.


Cristina González Navas   I   Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.   I   01.08.2012


El mercado de productos ecológicos pretende dar mucho que hablar en los próximos años y ‘plantar cara’ a los productos convencionales que, hasta ahora, son la opción mayoritaria entre los consumidores españoles. Un análisis realizado por la consultora multinacional everis ofrece cifras y estadísticas que ponen el acento en un crecimiento exponencial en un futuro próximo de la alimentación ecológica, aún a pesar de la crisis, alcanzando una facturación de 12.182 millones de euros en 2020.

Dicho de otra forma, que el mercado español de este tipo de productos crecerá en torno a un 12% anual hasta esa fecha y pasará de los 905 millones de euros de facturación que se registraron en 2008 hasta más de 12.000 millones de euros en 2020. El informe analiza el potencial del país en cuanto a la producción y distribución de estos productos, haciendo una comparativa con otros estados de Europa donde el mercado ecológico es más maduro.

En la actualidad, España es el primer país europeo en superficie destinada al cultivo ecológico, pero solo el 1% de la alimentación consumida es ecológica, según el coordinador técnico de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica, SEAE, Víctor González. Una tendencia que promete variar al alza en los próximos años. Concretamente, el informe de everis destaca el potencial de este mercado en nuestro país donde, en los últimos 10 años, ha crecido a un ritmo del 25%, superando la media de crecimiento del conjunto de la Unión Europea, que se sitúa en un 12% y por encima también del de países con un fuerte arraigo de la cultura ecológica como Dinamarca y Alemania.

Las cifras resultantes del estudio avalan que la sociedad claramente se inclina hacia el consumo ecológico. Así lo indica el 65% de la población, pero esta tendencia de consumo se ve frenada por factores como el precio elevado, el desconocimiento y la dificultad de encontrar productos ecológicos fuera de las tiendas especializadas. Para atajar una de estas variables, la del alto coste del producto ecológico, el análisis efectuado por la consultora señala la viabilidad de reducir los diferenciales del precio entre estos artículos y los convencionales aprovechando las economías de escala y sin perder margen porque, en caso de reducirse el precio a un diferencial del 40% -en la actualidad es del 74%-, el mercado español podría triplicarse y superar los 3.000 millones de euros.

Pero esta relación causa-efecto que tan fácil se percibe en las cifras de un informe, no resulta tan convincente desde la perspectiva de los productores. La Sociedad Cooperativa de Consumo Ecológico, Ecogermen, habla sobre esta estimación de reducción de diferenciales de precios con los productos convencionales como algo “posible pero muy difícil” porque, según explica la gerente, Ana Isabel Pérez, “cuesta mucho producir productos ecológicos, no solo por trabajo sino también porque los costes de explotación son más elevados y, además, su venta es más complicada ya que no hay canales comerciales convencionales”. Es más, los precios del mercado convencional no son reales puesto que se fijan en función de los de otros países como ocurre con la PAC o teniendo en cuenta las bolsas norteamericanas “de una forma irreal”.

Producción ecológica

Otro de los datos que refleja la consultora everis en su análisis es que, aunque España es el principal productor de Europa, la realidad es que más de la mitad de la producción se exporta al mercado europeo. Además, en España solo se cuenta con pequeños productores con volúmenes medios de facturación en torno a 60.000 euros, que difícilmente pueden aprovechar las economías de escala para ofrecer productos más competitivos. Por ello, el estudio apunta a la necesidad de que estos pequeños productores aumenten sus volúmenes de producción para que puedan reducir los precios sin perder sus márgenes.

Una visión muy diferente tienen al respecto desde Ecogermen que, a pie de campo y con la cualidad de estar en contacto permanente con productores y consumidores como cooperativa que es, señala que perfectamente podría haber más producción ecológica de que existe actualmente porque hay demanda, pero ésta debe ser controlada y, además tiene que poderse comercializar en el entorno cercano de los lugares de producción. Ésta es la filoso fía de la sociedad cooperativa ubicada en Valladolid, que la etiqueta de ecológico venga acompañada no solo por sus características de producción y cultivo, sino que lo ecológico se extienda a su distribución y conforme una tendencia a seguir en su entorno más cercano. “En Castilla y León, por ejemplo, no hay industria de transformación, producimos los cereales que luego vendemos a Italia y, de nuevo, los volvemos a comprar transformados en pasta lo que encarce el producto. Andalucía, que produce mucho de forma ecológica, lo vende mayoritariamente a Alemania. No hay una estrategia nacional, se comercializa casi todo fuera y se cae en mercados irracionales”, matiza la gerente de Ecogermen.

Una estrategia que funciona son las alianzas entre productores y tiendas especializadas, una opción por la que ya han apostado sus protagonistas y que ayuda a reducir precios, a ganar competitividad respecto a los grandes distribuidores y a dar respuesta al crecimiento de la demanda futura de los consumidores nacionales a los que, el informe de la consultora everis califica de early adopters ya que representan un pequeño nicho de mercado con un gran potencial de crecimiento en el futuro inmediato. Para Ecogermen, el camino está en el apoyo a la agricultura de la zona y la relación cercana entre productor y consumidor.


La gran distribución y el mercado ecológico en España

El estudio realizado por everis ve necesario desplazar las ventas de los productos ecológicos también a la distribución en grandes superficies para aumentar su consumo de forma exponencial. De hecho, grandes distribuidores ubicados en España han desarrollado ya marcas propias, ofertando una amplia gama de productos, incluyendo incluso algunos ‘commodity’ y habilitando espacios exclusivos en sus lineales para este tipo de artículos.

Esta opción de llevar a la gran distribución la comercialización de productos ecológicos se observa desde la perspectiva de Ecogermen como un movimiento de clara competencia por su “gran capacidad de movimiento, aunque por ahora, en España, no han conseguido llegar al consumidor potencial. Sin embargo, están intentando introducir lo ecológico en sus superficies porque son multinacionales con directivos europeos al frente, es decir, con otra cultura sobre lo ecológico”. Desde Ecogermen se apuesta por un producto local lo más cercano posible a su lugar de producción para conseguir una economía más sostenible.