jueves, 24 de mayo de 2018

Gonzalo Bernardos: “La austeridad es el camino al precipicio y a salir del euro”

Entrevista realizada al vicerrector de Economía de la Universidad de Barcelona para el número de febrero de MERCADOS21.

Opina sin ‘medias tintas’ y de forma clara. Ésta es tarjeta de presentación de Gonzalo Bernardos para quien no hay lugar para el ‘matrimonio ideológico’ con ningún color político. La tarea emprendida por el anterior Gobierno en materia de vivienda es objetivo directo de sus críticas, sin olvidar su escasa simpatía a las medidas de Merkel.

¿Qué tres medidas imprescindibles debería poner el Gobierno encima de la mesa de forma inminente para frenar la sangría del paro y la incertidumbre que genera la economía española? En primer lugar, el Gobierno no tiene autonomía en la realización de la política económica, porque la política fiscal actual está delimitada por Angela Merkel y la monetaria por el Banco Central Europeo, por lo tanto, para cambiar la situación actual lo que se debería hacer es relajar los criterios de déficit público de tal manera que el Estado no destruya ocupación. Eso significa que en lugar de un déficit público del 4,4% del PIB, Europa debería permitirnos tener un déficit entre el 6 y el 6,5%. Lo segundo, habría que bajar los tipos de interés y meter ‘manguerazo monetario’, es decir, inundar de liquidez la economía para que los bancos tengan capacidad de dotar más crédito.

Éstas son todas medidas que vienen de Europa pero si tuviéramos que elegir tres la primera sería que el Gobierno tendría que poner en marcha una reforma de verdad del sector financiero reconociendo las pérdidas de las entidades financieras. esto no lo ha hecho porque la reforma financiera que está elaborando es ‘extralight’, es otra más de las que ya ha hecho Zapatero y no es, ni mucho menos, la definitiva. En segundo lugar, debería flexibilizar mucho más el mercado de trabajo, lo que supone intentar reducir como sea el paro de los jóvenes poniendo en marcha, entre otras cosas, los minijobs, el trabajo a tiempo parcial y la flexibilidad de la jornada laboral eliminando la ultra-actividad de los convenios y haciendo que éstos se analicen a nivel de empresa, es decir, debería reformar por completo tanto el marco laboral como la negociación colectiva. Esto significaría principalmente una reducción del paro entre los más jóvenes. Como tercera medida se debería realizar una reforma de la Administración Pública porque, posiblemente, no sobran funcionarios pero sí que están mal asignados, de tal manera que sobran en la Administración central y faltan en las autonómicas y en algunos ayuntamientos.

¿Cómo describiría el liderazgo que está ejerciendo la UE con Merkel y Sarkozy a la cabeza? Me parece que están haciendo las cosas muy mal, Merkel está arruinando Europa y su propio país. Es increíble que en una crisis por falta de demanda vaya la señora Merkel y diga que la solución es reducir aún más la demanda, es decir, la austeridad. Se puede coger cualquier manual de economía y ver que, ya que el sector privado está muy está endeudado y no puede tirar de la economía, lo tendrá que hacer el sector público, aunque solo sea provisionalmente. Es increíble que los países que viven por debajo de las posibilidades como Alemania, Holanda y Austria reduzcan el gasto, no se sabe para qué. Estamos ante una crisis de la que es relativamente es fácil salir pero llevamos bastantes años en que los políticos se equivocan una vez tras otra. Cuando hay una crisis por falta de demanda lo que hay que hacer es una política fiscal expansiva con más gasto del Estado, una política monetaria expansiva, es decir, menos tipo de interés y más liquidez y, finalmente, una devaluación del tipo de cambio, un euro más barato, esto está inventado desde hace muchísimo tiempo y, sabiendo que una parte de esta crisis viene del sector financiero, hay que ser valiente y reformarlo por completo porque esa reforma que falta en España, posiblemente también falte en Alemania, Francia, Bélgica y en algún otro país más. Entonces, en su opinión, ¿la receta de la austeridad no es adecuada, no estamos siguiendo el camino correcto? Es el camino correcto para el precipicio y para salir del euro. ¿Se debería haber ‘pinchado’ en su momento la burbuja del ladrillo? Se tenía que haber evitado que se hinchara. En lugar de que las entidades financieras dieran el 85% de un crédito a compradores de vivienda y a constructores deberían haberlo limitado al 40% porque si no hay crédito no hay demanda especulativa y sin esto no hay burbuja. Debería evitarse que una persona comprara un piso y lo vendiera en cinco años y, también deberían evitar las ventas sobre plano. Todo esto liquida la especulación y, por lo tanto, liquida la burbuja porque, que la gente compre viviendas para vivir está muy bien, pero que las compre para especular es lo que crea burbujas. Estas medidas no cuestan ni un euro ,pero no se tomaron porque hubieran reducido el crecimiento económico y porque Zapatero decidió que la vida es bella y que no iba a pasar nada. ¿Cree que la reforma financiera de Luis De Guindos, en la que se insta a la banca a sanear sus cuentas expuestas al ladrillo, contribuirá al abaratamiento del precio de la vivienda? Abaratará aquella vivienda que nadie quiera comprar, son medidas que afectarán al precio de los pisos marginalmente, otra cosa es la campaña implícita de publicidad indicando que el precio de los pisos es excesivamente elevado y que tiene que bajar; a partir de aquí puede haber algún efecto indirecto, pero efecto directo ninguno porque, ¿cuántos pisos tiene la banca en Madrid, Valencia o Bilbao bien situados? Es como buscar a Wally.

¿Cómo cree que evolucionará el mercado de la vivienda en España en 2012? El año pasado se iniciaron 75.000 viviendas, este año una cantidad similar, entre otras cosas porque los bancos no tienen crédito para construir. En segundo lugar, en materia de ventas se mejorará respecto al año anterior, esto es muy fácil porque el pasado no se vendió nada de nada. La mejora no será especialmente significativa y en un escenario en el que sigue subiendo el paro, el mercado inmobiliario seguirá con su larga travesía del desierto y en la que no se ve ni el oasis. ¿Asistimos a una concentración de empresas constructoras e inmobiliarias? ¿Caerán más firmas? Las empresas constructoras, sobre todo las grandes, están muy diversificadas y lo que están haciendo es construir menos en España y más en el extranjero, son muy eficientes y tienen un gran prestigio internacional. Por otro lado, la inmensa mayoría de las inmobiliarias son ‘zombies’ porque, si el banco no les renovara los créditos sobre activos que valen menos de lo que vale el crédito, ya estarían muertas. De las firmas inmobiliarias que habrá en 2020, prácticamente casi ninguna, está hoy en ejercicio. Serán nuevas empresas porque hoy levantar casas en determinadas zonas donde no existe oferta es rentable debido a que el precio del suelo ha caído más que el precio de la vivienda. El problema es quién tiene el dinero para construir esas viviendas, como la construcción de una promoción siempre se hace a crédito, ese dinero no lo posee prácticamente nadie y ahí está la razón de por qué no se construyen viviendas.

¿Es la búsqueda de mercado en el extranjero la gran ‘tabla de salvación’ de las compañías promotoras y constructoras españolas? Es ir a otro sitio donde haya burbuja o se vaya a producir. Algunas están en Brasil y les va francamente bien. Otras se han marchado a Turquía, pero no hay muchos países porque la caída del precio de la vivienda en los últimos años es mundial. Los promotores están saliendo allí donde hay crédito. Quién se iba a imaginar que en Perú fuera mucho más fácil encontrar crédito para construir que en España, pero esto ocurre. Algunos que han guardado una parte de sus ganancias y las han podido invertir en estos países están operando allí, el resto están ‘viéndolas venir’ o cambiándose de sector.

¿Cómo valora la caída del precio de los alquileres? Muchos opinan que apenas han bajado y que estamos lejos del techo de ajuste del valor de la vivienda en España... Los alquileres han bajado mucho, en Barcelona y Madrid han superado el 30% de caída, incluso en algunas zonas han disminuido más que el precio de la vivienda, y esto es obvio ya que ha aumentado la oferta porque como mucha gente no puede vender, alquila, y ha bajado la demanda porque se marcha gente de este país. La gente joven tarda más en independizarse porque no tiene trabajo, aquellos que antes vivían solos en una vivienda ahora viven agrupados... Con este escenario es normal que los precios del alquiler bajen.

¿Cree acertado recuperar la desgravación fiscal del 4% por adquisición de vivienda? Sí, y yo diría más. Como hay una gran parte del stock de residencias en la playa, necesitaríamos una segunda desgravación que pudiera reducirlo. Habría bastante gente que invertiría solo por desgravar. Esto permitiría que el sector de la construcción y que los bancos pudieran tapar los agujeros sin necesidad de ayudas públicas. ¿La crisis puede contribuir a incentivar el mercado del alquiler en España o seguirá vigente la cultura de la propiedad? Cuando los tipos de interés están muy bajos, sale rentable comprar. A uno le sale rentable alquilar cuando los tipos de interés están muy altos y como ahora están en mínimos, sale rentable comprar. El problema que hay es si se tiene trabajo y crédito. ¿Por qué vamos a promocionar el alquiler si nos sobran viviendas? Además, los tipos de interés están muy bajos, lo que hace que lo que pagas por intereses sea inferior a lo que desembolsas de alquiler. Si tuviera que comprarse ahora mismo una casa como inversión, ¿por qué ciudad española optaría y por qué lugar del mundo? Por Barcelona y Madrid, en las zonas de clase media, no las de alto standing. En el extranjero, si quiero dar un ‘pelotazo’ me lo compraría en el barrio más significativo de Río de Janeiro o en Buenos Aires. Si quiero hacer una inversión refugio, las zonas de clase media de Londres y París.

¿Rajoy encontrará la senda correcta en vivienda? Las primeras medidas que ha tomado como la recuperación de la desgravación fiscal para la compra son racionales. Hay que adoptar muchas más porque, si no, esto no se recupera y un país en el que el sector de la construcción está en crisis es un país en recesión o estancamiento. Se debe reactivar el segmento pero sin volver a la situación anterior.

Cristina González Navas