domingo, 23 de septiembre de 2018

Funcas y BBVA rebajan sus previsiones de crecimiento para España

La fundación de las cajas calcula que el PIB crecerá dos décimas menos de lo previsto en 2011 con un 0,7%, mientras el servicio de estudios del banco cifra en un exiguo 0,1% el avance del tercer trimestre

El recrudecimiento de la crisis de la llamada economía real tras el descalabro de los mercados que los expertos auguran para los próximos meses ha llevado a los analistas a rebajar sus previsiones de crecimiento para España. Según la Fundación de las Cajas de Ahorro (Funcas), el estancamiento de los países a los que van a parar las exportaciones españolas va a pasar factura a la economía en lo que queda de año, por lo que el Producto Interior Bruto (PIB) crecerá dos décimas menos de lo previsto hasta ahora y cerrará el año con un avance del 0,7%.

Para el Servicio de Estudios BBVA, que es más optimista en sus proyecciones para el conjunto del ejercicio con un crecimiento del 1%, el agravamiento de la crisis impedirá a España remontar más de un 0,1% entre junio y agosto, una décima menos de lo que calculaba hasta ahora.

Las cifras actualizadas de ambas instituciones son más prudentes que las que maneja el Gobierno, que pese al estancamiento de la economía internacional y el aumento de los problemas en los mercados de deuda mantiene su previsión inicial de que el PIB crecerá un 1,3% a final de año. Según el último dato sobre la contabilidad nacional publicado en agosto, la economía creció un 0,2% durante el segundo trimestre frente al arranque de 2011. Y el incremento interanual se quedó en el 0,7%, el primer retroceso desde la Gran Recesión. Pero el detalle de los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE) arrojaron dos novedades: la desaceleración fue mayor de lo anunciado, ya que se ha revisado al alza, en una décima, el crecimiento del primer trimestre (0,4% en la comparación trimestral, 0,9% en tasa interanual). Y, frente a casi todos los pronósticos, el consumo privado tuvo un comportamiento más que aceptable.

Con vistas a lo que sucederá de aquí a final del ejercicio, Funcas señala que en la segunda mitad del año se espera que la actividad esté prácticamente estancada y que comience a crecer en el primer trimestre de 2012, siempre que la crisis "amaine" y la situación de los mercados se normalice. En concreto, los analistas de la asociación de las cajas advierten de que las negativas previsiones para la economía mundial moderarán hasta el 8,3% (1,6 puntos porcentuales menos) el avance de las exportaciones, convertidas en el motor de la recuperación, y al 5,3% las de 2012 (2,2 puntos menos). La misma tendencia se da en las importaciones, que avanzará hasta el 1,7 % este año (1,2 puntos porcentuales menos) y un 1,4% en 2012 (2 puntos menos).

Dependencia de financiación exterior

Junto a la peor aportación del sector exterior, Funcas argumenta el empeoramiento de las expectativas en el hecho de que la economía española sigue necesitando una importante financiación frente al exterior. Además, a ello se sumará el impacto a corto plazo del ajuste de las cuentas públicas, que "probablemente" deberán intensificarse en los próximos meses, especialmente en las Comunidades Autónomas, si se quiere cumplir con el objetivo de déficit.

En cambio, Funcas aumenta tres décimas su previsión de crecimiento para el consumo de los hogares en 2011, hasta el 0,6%, debido al crecimiento mayor de lo esperado en el segundo trimestre, mientas que para 2012 lo rebaja una décima, hasta el 1,1%, por las peores perspectivas para el empleo -que ya caerá un 1% a lo largo de este año-, la reducción esperada de la renta disponible y el escaso margen para reducir aún más la tasa de ahorro.

Sobre el mercado laboral, el servicio de estudios del BBVA considera que el leve crecimiento previsto del 0,1% entre junio y agosto es insuficiente para atajar el paro sin ayuda de la estacionalidad. Por este motivo, destaca que la recuperación sigue siendo excesivamente débil de evitar una contracción del empleo. El estudio de la entidad también afirma que la inflación caerá hacia final de año debido al descenso del precio de los carburantes y a la debilidad de la demanda interna.

No obstante, al igual que Funcas, advierte de que la moderación en la recuperación de los ingresos públicos puede poner en peligro los objetivos de déficit si no se contiene bien el gasto.

Redacción