domingo, 27 de mayo de 2018

El Gobierno decide, ¿Tolstoi o la Economía?

Artículo de opinión de Pedro Javier Martínez López, profesor de Economía

La situación actual de los estudios de Economía en Secundaria es de por sí raquítica, se imparten obligatoriamente en el Bachillerato solo para los alumnos que cursen la modalidad de Ciencias sociales y en la ESO prácticamente no se imparte ningún contenido económico salvo una optativa en algunas Comunidades.

Pedro Martínez.

Por tanto, todos los alumnos que al terminar la ESO no sigan estudiando, cursen FP, o las modalidades de Bachillerato de Ciencias y Tecnología, Humanidades y Artes no adquirirán conocimiento alguno referente a Economía en profundidad ya que, por supuesto, claro está, debe ser que estos alumnos ni votan, ni piden hipotecas, ni crean empresas, cumpliéndose así para una buena parte del alumnado lo que ya en los años 40 significó el economista José Luis Sampedro: “Es un hecho que el bachiller o el alumno de enseñanza media o preuniversitaria sale de las aulas conociendo, por ejemplo, lo que es la calcopirita, pero sin haber recibido la menor información sobre lo que es un banco.

A pesar de que indudablemente (sin la menor intención de menospreciar a la calcopirita) es casi seguro que el flamante bachiller habrá de recurrir a algún banco durante su vida, siendo, en cambio, poco probable que le afecte algo relacionado con la calcopirita. Y hasta me atrevo a añadir que, de afectarle, puede que sea únicamente por motivos económicos en la mayoría de los casos”.

Para rematar la cuestión, el borrador del anteproyecto de Ley de la Mejora de la Calidad de la Educación (LOMCE) elimina como obligatoria para la modalidad de Ciencias Sociales a la materia de Economía para convertirla en optativa, estableciendo como obligatoria Literatura universal.

Si una de las causas de la actual crisis económica es la mínima educación financiera del ciudadano medio español, juzguen ustedes qué es más importante. Muchas de las hipotecas que se contrataron en el periodo de bonanza económica se firmaron sin que el hipotecado comprendiera la gravedad de las condiciones que firmaba. En este sentido, el Banco de España y la CNMV se han implicado en la educación financiera, lo que se ve refrendado por informes de la OCDE y directrices de la Unión Europea.

Desde esta tribuna se aboga por que siga siendo obligatoria la materia de Economía y se añada una materia obligatoria en 4º de la ESO para impartir contenidos sobre la educación financiera, la creación de empresas y el contexto económico, porque ¿hubieran comprado las preferentes muchas personas si hubieran recibido educación financiera?, o ¿no es más fácil que se decida a emprender una persona que posea unos conocimientos básicos de creación de empresas? Aunque si uno pensara mal, líbreme de hacerlo yo, se podría plantear que, con esta nueva ley, este gobierno no desea que los españoles tengan suficientes conocimientos críticos para poder juzgar sus políticas económicas.