miércoles, 26 de septiembre de 2018

El CSI de los tejidos

La arqueología textil de las Tumbas Reales de Santes Creus revela un capital desconocido. 

Isabel Bargalló y Elisabet Cerdà*   I    Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.   I    Síguenos en @Mercados21   I    17/06/2013

A pesar de la inclusión del Patrimonio Histórico y Cultural en Planes Nacionales de Investigación y Desarrollo, de las numerosas iniciativas desarrolladas por el CSIC, de los innumerables congresos celebrados a nivel internacional y de los programas de actuación de la Unión Europea, todavía hay quien piensa que el patrimonio y todas las actividades que se desarrollan a su alrededor representan una fuente de pérdidas más que de beneficios económicos.

Vista general de la zona de trabajo con los diversos equipos (Foto: Carles Aymerich y Ramon Maroto)

Nada más lejos de la realidad. Ya en 2005, en la presentación del número 54 del PH Boletín (publicación del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, IAPH), Lluís Bonet Agustí, del Grupo de Investigación en Economía, Gestión y Políticas Culturales de la Universidad de Barcelona, ponía de manifiesto el potencial del mercado de trabajo del sector patrimonial y su evolución hacia la creación de nuevas profesiones y empresas. Un sector emergente que ha visto truncadas sus expectativas por el escaso reconocimiento social y también por la crisis financiera actual, a pesar de que España tiene en el sector turístico, basado en la explotación del patrimonio, uno de sus mejores activos.

Desafortunadamente, hoy en día constatamos que las épocas de crisis suelen ensañarse con todos los sectores de la economía, pero sobre todo y quizás antes que con cualquier otro, con el de la cultura, considerado como poco rentable e incluso prescindible. Con el presente artículo queremos constatar que el estudio del patrimonio pone de manifiesto la importancia de su protección y conservación para el beneficio de la sociedad. No se puede valorar lo que se desconoce y no se puede conservar lo que no se valora y, por ende, podemos añadir que aquello que no tiene valor reconocido no puede rendir económicamente.

Valorar el patrimonio también significa capitalizar un recurso económico importante para la sociedad. El mantenimiento de museos y colecciones, los estudios y la difusión y comercialización de productos patrimoniales, así como los servicios asociados al turismo plantean un gran número de perfiles profesionales, que ya no están ocupados únicamente por profesionales universitarios de carreras tradicionalmente asociadas al mundo del patrimonio, que dependen en su mayoría del sector público, sino de un sinfín de oficios técnicos con formación y sensibilidad especial hacia el patrimonio y las tecnologías, tanto tradicionales como nuevas, aplicadas al mismo.

Efectivamente, la externalización de servicios por parte de los museos y otros entes vinculados a la cultura y el patrimonio ha generado una realidad de profesionales independientes y pequeñas empresas especializadas como Techné, que desde hace años colabora en diversos proyectos de investigación con museos y muy especialmente con el CDMT (Centre de Documentació i Museu Tèxtil de Terrassa), puesto que el patrimonio textil es un capital desconocido susceptible de ser estudiado y explotado a diferentes niveles.

Pues bien, ese potencial del que hablamos se ha puesto una vez más de manifiesto en el proyecto de restauración de las tumbas reales de Santes Creus, realizado bajo la dirección del Museu d’Història de Catalunya y en el que han participado diferentes equipos científicos y técnicos de la Universidad de Barcelona, de la Universidad Autónoma de Barcelona, del CDMT de Terrassa, del grupo Techné… puesto que los trabajos realizados precisaban de una intervención multidisciplinar e interdisciplinar.

En arqueología, el potencial informativo de los materiales textiles es, sin duda, muy importante. Sin embargo, en muchas ocasiones no se profundiza lo suficiente en su conocimiento, puesto que para llegar a descubrir los secretos que se esconden detrás de un fragmento de tejido antiguo se requiere un equipo de profesionales capaces de desvelarlos, de realizar un estudio exhaustivo de las calidades de la hilatura, la tejeduría, el acabado y la confección de los objetos textiles recuperados en una excavación.

La almohada antes de su intervención (Foto: Elisabet Cerdà)

Además, la naturaleza de los tejidos –su delicadeza– implica que las muestras de este tipo no sean excesivamente numerosas o se encuentren en mal estado de conservación. Por ello, también son imprescindibles los restauradores especializados que, gracias a diversas técnicas de limpieza y consolidación, consiguen resultados espectaculares en la conservación y recuperación de materiales. Muestra de ello es la intervención realizada por Elisabet Cerdà en la almohada donde reposaba la cabeza del rey Pere II.

La almohada después de su intervención (Foto: Elisabet Cerdà)

Por lo que se refiere a los textiles, expertos en técnicas textiles antiguas y restauradores forman un tándem indisoluble en el estudio y la puesta en valor de estos objetos. En este interesante proyecto, este tándem está formado por Montserrat y Antoni Bargalló (especialistas en textiles y miembros del grupo Techné, especializado en consultoría cultural) y por Elisabet Cerdà, responsable del departamento de Restauración del CDMT. La realización de estas actuaciones específicas se ha desarrollado bajo contrato con el Museu d’Història de Catalunya.

El equipo ha tenido la oportunidad de llevar a cabo un estudio exhaustivo de los objetos textiles recuperados y de iniciar el proceso de restauración de algunos de ellos. Para lo cual, y ante los retos teóricos y metodológicos que planteaba el proyecto, generamos una metodología, donde se valora tanto el estado de conservación como la capacidad de reconstrucción de los elementos estudiados.

Porque, a pesar de que, como apunta Lluís Bonet, en ocasiones, en los análisis del impacto de las actuaciones e investigaciones en el ámbito del patrimonio se considera que el deterioro y restauración de una obra son “externalidades negativas”, nosotros hemos constatado que proteger un bien patrimonial de la degradación es, sin duda, recuperar y revalorizar un recurso cultural y también económico.

Estudiar y restaurar los textiles permite preservar los valores del objeto, tanto intrínsecos como adquiridos. Cabe tener en cuenta que cada objeto es distinto y, por tanto, en muchos casos hay que adaptar su estudio y restauración de acuerdo a sus complejidades, características particulares y condiciones. Unos parámetros únicos e irrepetibles en muchos casos y muy especialmente en el ámbito de la arqueología textil, un ámbito que cuenta con profesionales dispuestos a investigar para revalorizar y dar rendimiento a un patrimonio que merece ser estudiado, conservado, conocido y reconocido.

 

OBJETIVOS DEL TRABAJO

Análisis técnico de uno de los textiles hallados (Foto: Techné)
    • Avanzar y profundizar en el conocimiento del patrimonio textil de las tumbas reales de Santes Creus
    • Elaborar un catálogo de calidades de hilatura, tejeduría, confección y acabado
    • Formar un corpus documental que sirva para estudios posteriores relacionados con los tejidos antiguos
    • Fomentar y divulgar metodologías y parámetros que no se utilizan habitualmente en investigaciones de objetos textiles patrimoniales
    • Contrastar los datos obtenidos con los resultados procedentes de los otros equipos técnicos participantes en el proyecto
    • Proponer un protocolo de actuación en piezas textiles arqueológicas
Todo ello, con dos propósitos fundamentales: facilitar la restauración de los fragmentos encontrados y, sobre todo, posibilitar una futura reproducción o recreación de los tejidos.
 

EL PROCESO DE RESTAURACIÓN

La almohada durante la intervención (Foto: Elisabet Cerdà)
  • Análisis y tipificación de los agentes de deterioro y su nivel y distribución de acción en la pieza
  • Análisis de la estructura del objeto (número de componentes y naturaleza) y extracción de muestras para el análisis posterior
  • Separación de los elementos para proponer y proceder a una intervención adecuada a cada tipología
  • Limpieza superficial con aspiradores de succión controlada y pinzas de succión
  • Corrección de deformaciones y limpieza profunda a través de humidificación por ultrasonidos
  • Fijación y consolidación a un soporte nuevo
  • Realización de soporte interno tridimensional
  • Soporte de exhibición y almacenaje
*Isabel Bargallócoordinadora del Grupo Techné, y Elisabet Cerdàresponsable del departamento de Restauración del Centre de Documentació i Museu Tèxtil, CDMT