martes, 22 de mayo de 2018

El Anillo Ferroviario de Antequera generará un valor añadido bruto de 500 millones y 7.000 empleos

La UMA presenta los primeros resultados sobre el estudio del impacto socioeconómico del Anillo Ferroviario de Antequera

La Universidad de Málaga ha presentado los primeros resultados sobre el estudio socioeconómico del Anillo Ferroviario de Antequera, por el que se establece una valoración de los impactos de distinta naturaleza, asociados a una inversión en infraestructuras por valor de 400 millones de euros.

"La principal conclusión es que este dinero tiene unos efectos directos e indirectos que se traducen en un valor añadido bruto generado, próximo a los 500 millones de euros y en cerca de 7.000 nuevos puestos de trabajo", según asegura la UMA en nota de prensa.

Estas cifras de empleo se generarán a lo largo de todo el periodo de ejecución del proyecto, en torno a cuatro o cinco años de duración para la construcción y puesta en servicio por Adif de esta instalación de carácter científico y tecnológico ferroviario.

"El objetivo es estudiar las repercusiones económicas del proyecto, analizadas en términos de producción y empleo, y las medidas por sus efectos directos, indirectos e inducidos", según apunta la UMA.

Estructura del estudio

Según avanza el documento, la construcción y puesta en servicio de las Instalaciones de Ensayo y Experimentación asociadas al Centro de Tecnologías Ferroviarias de ADIF (IIEE), requiere un entorno tecnológico favorable. En el caso actual, el lugar elegido es la comarca de Antequera, por donde discurre la línea de alta velocidad Madrid-Málaga (y en el futuro próximo la línea Sevilla-Málaga).

Durante el desarrollo del ‘Encuentro de comunicación sobre el anillo ferroviario de ensayo y experimentación de Bobadilla (Antequera)', celebrado en Málaga, el profesor del Departamento de Estadística, Jesús Sánchez, explicó que el lugar específico donde se ubicarán las IIEE es una franja de terreno de unas 350 hectáreas, con una longitud de unos 58 kilómetros. Una franja que discurre a lo largo de los términos municipales de Antequera, Fuente de Piedra, Humilladero y Mollina (en Málaga) y de Benamejí (Córdoba).

Una vez que se internalizaron estos condicionantes, el trazado final seleccionado implicará hacer uso de ese total de 350 hectáreas de terreno, de las que algo más de la mitad están dedicadas al cultivo del olivo, un 46% a cultivo de herbáceos y menos de 2% a matorral y terreno improductivo.

Otros beneficios

Por otra parte, al margen de los efectos económicos y sociales directos del IIEE en su ámbito sectorial específico, los expertos destacan otros aspectos relativos a su integración territorial y empresarial en el entorno más próximo como son los gastos que se pueden generar en el entramado empresarial de la economía local, y la futura dinamización del mercado de trabajo a través de la contratación de personal que se prevé.

A estos efectos directos, se añadirán los generados de manera indirecta, por los efectos multiplicadores que se producirán a consecuencia de las vinculaciones intersectoriales de la actividad económica de la zona.

Asimismo, se estima un desarrollo del conocimiento como consecuencia de las relaciones con la Universidad. Por último, la propia existencia de este nuevo equipamiento dota de gran poder de atracción al territorio para futuras localizaciones de empresas intensivas en conocimiento.

Fabiola Lobo