miércoles, 26 de septiembre de 2018

Descenso del apalancamiento y aumento de fondos propios en las empresas

Las empresas españolas que han superado la crisis mejoran sus resultados netos disminuyendo su financiación e incrementando sus fondos propios entre 2012 y 2014. Los gastos financieros se reducen un 8% en este plazo y los fondos propios se incrementan un 12,7%.

En los últimos años constata el drástico cambio de tendencia en la estructura financiera de las empresas sufrido durante la crisis, pasando de tener unos elevados ratios de endeudamiento a encadenar, año tras año, una progresiva reducción del endeudamiento por cuenta ajena. Según Beatriz Oliete, directora adjunta al consejero delegado de Informa D&B, "se ha tratado ciertamente de un proceso obligado derivado de una política de las entidades bancarias de reducción de su exposición al riesgo de crédito, pero también denota un cierto cambio en la cultura financiera de la empresa española media que ha podido asistir a los efectos derivados de un sobreapalancamiento exagerado en el contexto de una crisis económica y financiera generalizada".

Durante la década anterior al 2008, las empresas españolas habían venido financiando gran parte de su crecimiento con recursos externos pudiendo superar en algunos sectores incluso muy ampliamente la cifra de fondos propios. Este escenario cambió drásticamente ese año en la medida en que las ventas disminuían y las empresas sufrían fuertes recortes en la concesión y renovación de su financiación bancaria. Esto generó considerables tensiones de liquidez y derivó en refinanciaciones, dificultades serias e incluso ceses de la actividad en numerosas empresas.

La factura financiera de la empresas desciende, por el abaratamiento de los tipos de interés de referencia del mercado de financiación (a lo largo del 2012 el Euribor medio mensual empieza a descender paulatinamente hasta alcanzar las cotas mínimas en la actualidad) junto a la reducción de las posiciones acreedoras con la banca, reduciéndose los gastos financieros de las empresas en un 8% acumulado en todo el periodo. El mayor recorte se produce entre 2012 y 2013, un 8,8%, por la rebaja del volumen de deuda con entidades de crédito de las empresas españolas en un 5,7%.

Los niveles de deuda total de las empresas sufren importantes bajadas en gran parte por la persistencia de los recortes en la concesión de financiación del sector bancario que iniciaron una senda constante de desapalancamiento de toda la economía española en general.

Por ello, el nivel total de endeudamiento de las empresas analizadas con entidades financieras disminuía un 10,1% entre el año 2012 y 2014, prolongando el proceso de desapalancamiento iniciado en el año 2010. Esto se produce independientemente del tamaño de las empresas y tanto la deuda a largo plazo como a corto plazo experimentan un constante recorte en los tres años analizados. Para Beatriz Oliete "ciertamente este proceso puede ser todavía insuficiente pero ha supuesto un esfuerzo remarcable para las empresas".

Descenso del endeudamiento

En lo relativo a la financiación externa a corto plazo las empresas ya venían de sufrir fuertes ajustes en los años anteriores (particularmente entre el año 2008 y 2009), y durante los años posteriores continúan con su proceso de desapalancamiento anotándose una rebaja del 12,1% en sus cifras entre los años 2012 y el 2014. Esta reducción del endeudamiento a corto se suma también al importante ajuste del endeudamiento a largo plazo que se recorta en un 9,2% en el mismo periodo, una vez ya finalizados gran parte de los procesos de refinanciación en el sector inmobiliario de los años anteriores.

Simultáneamente a esta reducción del endeudamiento con las entidades financieras, se producía un acortamiento de 6 días en el período medio de cobro y una reducción de 5,3 días en el período medio de pago entre los años 2012 a 2014. Así, por ejemplo, el saldo pendiente de cobro de las empresas españolas se reduce entre 2012 y 2014 un 0,5%, aunque mostrando una tendencia oscilante, frente al aumento del 8,1% que experimentó la cifra de ventas. Todo ello indica, según Beatriz Oliete, "una mejora y dinamización de los pagos y cobros de las compañías que permite un mayor flujo de cash entre las empresas".

Ratio de solvencia

El activo total en los balances crece un 6,3% frente al incremento del 12,6% del pasivo, basado en un similar aumento del 12,7% de los fondos propios. El avance de fondos propios se ha debido, en gran medida, a los procesos de recapitalización de las compañías para hacer frente a la escasez de financiación externa y el encarecimiento de ésta durante el periodo 2007-2012.

Este aumento del activo total de las empresas se descompone en un incremento sostenido del activo no corriente del 8,5% frente al menor incremento neto (pues mantuvo oscilaciones en el periodo) del 2,7% del activo corriente, resultado parcial de la subida del 14,7% de las posiciones de efectivo de las empresas en España (que es remarcable) que no compensa la caída de los saldos pendientes de cobro (con mayor peso específico que el efectivo) del 0,5%.

Todos estos cambios han permitido una mejora de la calidad media de los balances de las más de las más de 430.000 empresas españolas analizadas por Informa D&B, que han visto reducido su endeudamiento financiero en un 10,1% y han fortalecido sus fondos propios en un 12,7%. Oliete opina que "este proceso que podría consolidarse en los próximos ejercicios, permitiría un segmento empresarial español más sólido y preparado para contextos adversos como el que tuvimos en 2007 y, de manera general, con estructuras financieras más profesionales y eficientes".