sábado, 18 de agosto de 2018

¿Crisis?, ¿qué crisis?

No quisiera parecerme al anterior presidente ni a su gobierno queriendo eludir la existencia de una grave crisis, si bien es importante darse cuenta el daño real y el agravamiento que se está produciendo por “sacar los asuntos de madre”.

Artículo de opinión de Dámaso Arias, socio director de Planet Cluster

Es indudable que hoy España está en crisis, que Europa está en crisis y que esto va para muy largo, pero los mismos políticos, los medios de prensa y la sociedad en general no están ayudando a solventar el problema, sino que lo están agravando más. Cuando nos quejamos de nuestra situación sin buscar soluciones, enfatizamos más nuestras penurias y las de Europa y enaltecemos al mismo tiempo el crecimiento de otros países como China, India, Brasil, Rusia, Colombia, Perú y muchos más que están yendo a velocidad de crucero. Eso sí, estamos comparando países con un PIB elevado con países en pleno inicio de su desarrollo y PIB a veces ridículos; países con un índice de pobreza marginal con países con pobreza extrema 100 veces superior a la de los europeos; países con una logística y una infraestructura excepcional con países que están por hacerlas; países con una experiencia inusitada con países que necesitan de la misma; países con un índice de corrupción alto –los europeos– con países cuya corrupción es extrema, como Rusia y China.

Sí, yo soy el primero que enaltece el crecimiento de muchos países, en especial los latinoamericanos, pero hay que tener cuidado con la crítica poco constructiva que se está haciendo de Europa y de nuestra nación, porque la realidad a día de hoy es que le queda mucho a cualquiera de los estados nombrados para que en él se viva mejor que en el nuestro, en cuanto a servicios, sin ir más lejos. Empieza a ser hora de que dejemos de mirarnos el ombligo y “lo mal que lo han hecho otros,” porque todos tenemos parte de esa culpa, ya sea por acción u omisión, y es momento de empezar a analizar nuestras fortalezas como sociedad, como país y como continente y de explotarlas de una manera eficiente. Es curioso que países como China, que están en pleno despegue, sean ya los líderes del desarrollo en inversión y venta de tecnología en todos los emergentes y subdesarrollados y que España, que es líder en energía renovable y líder incluso en Estados Unidos en materia de exportación de dicha energía, apenas tenga relevancia en los países emergentes.

Cada día se nos ve peor en el extranjero, se nos considera más pobres pese a que la mayoría de los países mencionados comprarían como oro nuestras miserias. Dejemos de criticarnos y busquemos la manera de gritar nuestros éxitos, de comercializarlos y de darnos cuenta de todo lo que realmente podemos aportar al mundo en materia tecnológica, empresarial, financiera... Somos buenos y no sólo en el fútbol, pero tenemos que empezar a creer en nosotros y salir a ganar, no a conquistar, los mercados internacionales con esa sabiduría, esa experiencia y ese buen hacer que nos ha llevado en su momento a ser una verdadera potencia económica. Lo que hay que decir es que no hay crisis, hay oportunidades. Es  la única forma de salir adelante y los países emergentes así lo están mostrando. ¿Crisis?, ¿qué crisis?.