martes, 22 de mayo de 2018

Certeza ya

Artículo del profesor titular de la Universidad de Valladolid - Departamento de Economía Aplicado, Ursicino Carrascal.

Si algo necesita el mercado siempre es certeza, y más en estos momentos críticos. No podemos seguir esperando a que se estudien las condiciones de un posible préstamo, a ver qué nos dicen... Porque mientras tanto seguimos cayendo. Lo que tengan que hacer, háganlo ya. Y una vez que todos sepamos a qué atenernos podremos empezar a avanzar.

Pero es que, en las condiciones actuales de incertidumbre, estamos todos acongojados, porque no sabemos qué va a ser de nosotros. Empresas y consumidores retrasan sus decisiones de inversión o consumo por si acaso vienen mal dadas, lo que supone una menor actividad hoy que complica aún más las cosas.

Sólo vemos hachazos y no sabemos cuál va a ser el siguiente; y hay hachazos públicos y notorios, como el del IVA o el de la extra de los funcionarios; y otros muchos menos notables con los que nos vamos encontrando en el día a día y que sólo suponen que tengamos que tirar aún más de nuestro maltrecho presupuesto (medicinas, becas y ayudas recortadas a mínimos...). Y es que, como dice el refrán, "de donde no hay no se puede sacar" y con la actual tasa de paro y los recortes salariales generales no puede ser que el consumidor soporte las consecuencias de un problema del que no es responsable.

No se puede seguir aislado de la sociedad, como un DJ en su cabina, pensando que vamos a bailar todo lo que nos pongan. Si se quiere que aumente el consumo no se pueden recortar más los salarios, ni subir los impuestos (aquí la escusa típica de equipararnos a los niveles europeos es de risa. ¿Por qué no nos equiparamos también en los beneficios sociales o en el nivel salarial?).

Una buena medida, reconfortante al menos para el resto de ciudadanos, sería ver un ajuste serio de los presupuestos de la banca y las grandes empresas, que siguen pidiendo a papá estado en estos momentos, pero que no repartieron sus grandes beneficios el día que los tuvieron. Y un poco de justicia y de resarcimiento con los que han defraudado de manera tan grave en su día; no puede ser que encima que se lo llevaron crudo ahora no tengan responsabilidad ni tengan que devolver nada.