jueves, 24 de mayo de 2018

Cepes-A demanda más Economía Social en el diseño de nuevas políticas de empleo

La patronal de la Economía Social Andaluza valora las cifras del paro del mes de agosto

Tras cuatro meses consecutivos de descenso en el número de parados, Agosto cierra con un incremento del 1,25% en las personas demandantes de empleo. Andalucía, al igual que prácticamente el resto de las Comunidades Autónomas, también registra un incremento en el desempleo. Algo por debajo de la media nacional, 1,21%; pero que en valores absolutos, 10.954 personas desempleadas más, sólo es superada por el incremento experimentado en Cataluña.

Tal vez el único dato relativamente positivo que se pueda extraer de las cifras publicados, expone Cepes Andalucía en una nota, sea el descenso registrado por parte de las personas sin empleo anterior que bajaron en poco más de un punto porcentual y el hecho de que el desempleo de los jóvenes menores de 25 años, el colectivo con más alta tasa de paro, bajara tímidamente en agosto. En contraposición sólo una ínfima parte de los contratos registrados fueron indefinidos, indicio claro de la persistencia en la escasa calidad del empleo que se creó en dicho mes.

Propuestas

"En definitiva y mientras persista una situación como la actual en la que muchos se ven privados de su trabajo o de su derecho de acceso a él debemos de insistir en demandar medidas sociales que mitiguen las dramáticas consecuencias que para muchas personas tiene. Además debemos reclamar acciones lo más consensuadas posibles que tiendan a revertir la situación de deterioro en el mercado laboral. El consenso social y económico, en aras de la creación de empleo, creemos que sigue siendo un buen instrumento para ello. Al respecto se apuntan algunas propuestas como el pacto de rentas y otras que pueden y deben surgir desde el diálogo social", asegura Cepes Andalucía.

Diálogo social

La Economía Social andaluza viene demostrando su capacidad para crear empleo, aun en épocas de crisis. "Valga como demostrativo de ello no sólo la resistencia del sector a la destrucción de su tejido productivo, sino además la creación prácticamente continua de empleo sustentado en una economía productiva alejada de cualquier especulación, la capacidad de adaptación que conlleva la flexibilidad de sus empresas, la participación democrática en la gestión empresarial de todos sus socios trabajadores y el situar a las personas como eje de todas sus actuaciones. Son elementos que se constituyen en buenas bases para que, fruto del diálogo social con otros agentes, se pueda construir lo que debiera de ser un nuevo modelo productivo sostenible y extensible a otros sectores que genere empleo de calidad y estable. Al respecto, un primer paso para ello debería ser la rúbrica del III Pacto andaluz por la Economía Social", concluye la Confederación.

M.R.N.