lunes, 21 de mayo de 2018

“Caja Extremadura ha hecho lo único que podía hacer”

Caja Extremadura rechaza su integración en el SIP de Banco Base
El pasado 30 de marzo, la asamblea general de Caja Extremadura rechazó su integración en el Sistema Insti-tucional de Protección (SIP) de Banco Base en el que figuraba inicialmente junto a Cajastur, Caja Cantabria y Caja del Mediterráneo (CAM).
La asamblea  tomó la decisión tras una votación en la que sólo dos consejeros votaron a favor del avance en la integración, frente a los 152 votos en contra.
El presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, aseguró que Caja Extremadura había hecho “lo único que podía hacer” al rechazar la segregación de su negocio financiero a favor del Banco Base, pues la decisión de éste de pedir 2.784 millones al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) “hubiera hecho perder el control de las cajas y eso había que evitarlo a toda costa”.
Por su parte, la vicepresidenta del Consejo de Administración de Caja Extremadura y alcaldesa de Cáceres, Carmen Heras, explicó que “la decisión de la asamblea se tomó a la luz de los informes que se vieron y la mayoría decidió no continuar”. “La voluntad de la asamblea estuvo muy clara y no hay más que decir”, subrayó Heras.
De este modo, Caja Extremadura coincide con Cajastur y Caja Cantabria en el rechazo al SIP, al contrario que la CAM cuya asamblea sí ha optado por la integración.
Desvinculada a todos los efectos
La asamblea general ordinaria y extraordinaria de la caja extremeña “no autorizó ni la segregación del negocio financiero de la Caja a favor del Banco Base ni el ejercicio indirecto de actividad financiera por la caja a través del Banco Base”, según manifestó la entidad en nota de prensa. En consecuencia, la caja quedará “desvinculada a todos los efectos” del contrato de integración firmado el 27 de julio de 2010 y excluida del SIP.
Heras apuntó que la decisión de no continuar adelante con el SIP junto a la CAM se tomó porque podía tener “complejidades añadidas” que “nadie quiere” ni "para Extremadura” ni “para la caja”. Por ello, sostuvo que Caja de Extremadura estaba perfectamente saneada y que siempre había funcionado muy bien. “No hay que tener ningún tipo de temor porque sigue siendo una empresa perfectamente comandada y que tiene una estabilidad total y absoluta”, recalcó Heras.
A este respecto, Guillermo Fernández Vara insistió en el acierto de la decisión tomada por la entidad extremeña y aseguró que, con esta reacción, Caja Extremadura “marca una tendencia”, ya que “las cajas extremeñas van a participar en proyectos siempre que no se pierda la capacidad de decidir”.
Buscar nuevos socios
En referencia al las acciones futuras de la caja extremeña, Vara puntualizó que continuar la integración de Caja Extremadura con Cajastur y Caja Cantabria “entra dentro de lo razonable”, porque “hay ya un trabajo hecho y un camino andado, que podría aprovecharse”. Al respecto, el presidente matizó que no era demasiado tarde para buscar nuevos socios porque la caja se encontraba en “una fase intermedia”, pues “más adelante  - dijo - habrá una nueva fase en la que habrá una segunda ronda de uniones entre grupos”. “Lo que no se puede excluir es que en ese camino se puedan sumar otros compañeros de viaje”, precisó Vara.
La regidora cacereña añadió que ahora “habrá que iniciar otra serie de trabajos”, aunque no quiso especificar en qué sentido se darían esos pasos que, en principio, habría “que estudiar y debatir”.
“La teoría que se implanta: ir con otros, sí; compartir proyectos, sí; formar todos parte de un banco, también; pero sin perder la capacidad de decidir, que era un elemento para nosotros básico y fundamental”, apostilló Vara.
Además, el presidente hizo hincapié al planteamiento inicial del proceso de fusión de las cajas de ahorro, que indicaba que de las más de 40 entidades existentes, se quedarían en no más de diez. “Todo parece indicar que los tiros van por ahí”, aseveró Fernández Vara.
Csica: daño “irreparable”
La formación sindical Csica exigió “responsabilidades a quienes han estado negociando en nombre de Caja Extremadura, de la misma manera que a diario se exigen responsabilidades a los trabajadores en sus labores profesionales”. Uno de los consejeros generales, Jaime Amaya, hizo alusión al daño “irreparable” que se había producido a la caja  extremeña y aseguró que “los representantes de los trabajadores no van a permanecer impasibles ante el cúmulo de acontecimientos producidos y los que se van a producir”.
Fabiola Lobo.