lunes, 17 de diciembre de 2018

Bankia cierra un semestre en tablas, tras la consolidación de la fusión con BMN

Bankia obtuvo en los seis primeros meses del año un beneficio neto atribuido de 515 millones de euros, lo que supone un aumento del 0,1% respecto al mismo periodo del año anterior. Como ha señalado la entidad, unos resultados sustentados en los "ingresos por comisiones por la mayor actividad comercial y a la reducción de los gastos por los ahorros derivados de la fusión con BMN".

El banco subraya que ha recuperado el dinamismo de su actividad en el segundo trimestre, después de un primer trimestre muy centrado en la integración, y eso se ha reflejado en la evolución de beneficios, que desde abril a junio se han elevado a 285 millones de euros, un 24,2% superior a los tres primeros del año.

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, ha explicado que "Bankia ha retomado el pulso comercial en este segundo trimestre del año, tras acometer la integración tecnológica con BMN, y ha adelantado la captación de sinergias de esta operación, lo que nos ha permitido lograr un beneficio de 515 millones de euros, en línea con lo previsto en nuestro presupuesto".

Por su parte el consejero delegado de la entidad, José Sevilla, ha detallado que "hemos conseguido incrementar en 112.000 el número de clientes con ingresos domiciliados, gracias al posicionamiento del banco y a la política de no cobrarles comisiones", para añadir que "esta mejora en la actividad comercial ha estado acompañada de una reducción en los créditos dudosos y los activos adjudicados de 1.700 millones de euros y en un nuevo crecimiento de las ratios de solvencia, que nos permite mantenernos a la cabeza de los grandes de la banca española".

Crece el margen bruto


En la cuenta de resultados, el margen de intereses aumentó un 5,3% en el semestre a raíz de la integración y compensó la repreciación de la cartera hipotecaria y el menor rendimiento de la cartera de renta fija tras la rotación de carteras realizada en 2017 y 2018. A perímetro constante, habría caído un 9,8%.

Los ingresos por comisiones crecieron un 25,6% (un 1,4% con tamaño homogéneo) hasta 534 millones, gracias al buen dinamismo comercial en la entidad, que se observó especialmente en el crecimiento en la concesión de crédito y en medios de pago. Al tiempo, el resultado de operaciones financieras aumentó un 11%, hasta 291 millones.

El margen bruto creció un 11,8%, aunque en términos comparables habría supuesto un descenso del 7,5%. Este margen recoge el efecto estacional de la aportación al Fondo Único de Resolución (FUR), al que el banco aportó en el segundo trimestre 61 millones de euros.

Los gastos de explotación descendieron un 1,7% en términos comparables, y Bankia dice que esto "supone adelantar la captura de sinergias que se había previsto en la fusión, fruto de haber acelerado el cierre de oficinas y la salida de personas que voluntariamente se acogieron al Expediente de Regulación de Empleo. Ya ha salido el 87,3% de las personas previstas en este proceso, lo que ha permitido reducir los costes en un 5,4% en el segundo trimestre respecto al primero".

Las dotaciones a provisiones de crédito y adjudicados durante el segundo trimestre ascendieron a 96 millones de euros, un 28,4% inferiores a las del trimestre anterior, hasta totalizar en el semestre 230 millones de euros. Como consecuencia, el coste del riesgo (provisiones sobre crédito) cayó cinco puntos básicos en el primer semestre del ejercicio respecto al mismo periodo del año anterior, hasta situarse en el 0,20%. Todo ello permitió que el beneficio neto atribuido se situara en 515 millones de euros, en línea con los 514 millones del primer semestre de 2017.

Más recursos y clientes

En el último año, el banco aumentó en términos netos en 112.000 el número de clientes con ingresos domiciliados (nómina o pensión).  El crecimiento de actividad entre trimestres se reflejó, especialmente, en la concesión de créditos.

El volumen de hipotecas formalizadas creció un 18,1%, el de crédito al consumo, un 34,6% y el de financiación a empresas, un 35,8%. De esta forma, en el primer semestre se concedieron 1.385 millones de euros en hipotecas, 1.099 millones en consumo y 7.495 millones en empresas. El saldo de crédito a empresas creció un 1,9% en los últimos 12 meses, en tanto que el de crédito al consumo aumentó un 9,9%.

El pago en comercios con tarjetas de Bankia creció un 12% en el semestre con respecto al mismo periodo del año anterior, en tanto que la facturación de los TPV del banco aumentó un 14,9%. El crecimiento fue aún mayor, del 25,1%, en el caso de los pagos de comercio electrónico. Y es que el 40,9% de los clientes de Bankia ya son digitales (dos puntos más que hace tres meses) y realizan el 16,8% de sus compras en la entidad por los canales digitales (2,2 puntos más que en el primer trimestre).

En materia de digitalización, el banco firmó un acuerdo con PayPal en el primer trimestre del año que convierte a Bankia en la primera entidad en España que permite darse de alta en esta plataforma desde el mismo banco, y también en las últimas semanas ha puesto en marcha el sistema de pagos de Apple Pay para sus clientes.

Nivel de solvencia

Bankia recalca que la entidad siguió mejorando la calidad de sus activos, de manera que logró un descenso de 1.700 millones de euros en los activos improductivos en el semestre, en línea con la tendencia de trimestres anteriores y con el consiguiente descenso de la tasa de morosidad. Además, esta cantidad se encuentra en la senda para alcanzar el objetivo de una reducción anual de 2.900 millones de euros de activos improductivos.

Los riesgos dudosos descendieron en 1.309 millones de euros en el semestre, caída que se debe tanto a factores orgánicos (menores entradas en mora y gestión de las recuperaciones) como a la venta de carteras de crédito llevada a cabo. De esta forma, la tasa de morosidad descendió al 8,1%, frente al 8,9% de comienzos de año. Por su parte, la tasa de cobertura se situó en el 55%.

Los activos adjudicados brutos disminuyeron en 354 millones de euros en los últimos seis meses, hasta 4.385 millones, tras haber vendido activos por importe de 309 millones en el primer semestre, un 1,4% más que en el mismo periodo del año anterior. Esto supone que se redujo un 10% el stock de inmuebles en seis meses, en línea con el 20% anual que se ha reducido en los ejercicios anteriores.

En términos de solvencia, Bankia cerró el trimestre con una ratio de capital ordinario (CET1) fully loaded (anticipando los futuros requerimientos de Basilea III que serán de aplicación en 2019) del 12,41%, sin incluir las plusvalías latentes de la cartera de deuda soberana, 46 puntos básicos por encima del final de 2017. Esta ratio supone un exceso de capital de 343 millones de euros sobre el nivel del 12% establecido en el Plan Estratégico para devolver capital a los accionistas. Incluyendo las plusvalías latentes de la cartera a valor razonable, se habría situado en el 12,70%, 24 puntos básicos más.

En términos de liquidez, el banco situó en el 92,2% la ratio de créditos sobre depósitos (al cierre de año ascendía al 93,9%), con un volumen de activos líquidos de 30.089 millones de euros, lo que cubre en 1,3 veces los vencimientos mayoristas del grupo. La financiación externa del BCE se redujo en 1.500 millones tras la amortización anticipada del TLTRO I y totaliza 13.856 millones, correspondientes al TLTRO II.