lunes, 20 de agosto de 2018

Arcadi Oliveres: “Estamos obligados a lanzar un mensaje de esperanza a la ciudadanía”

Arcadi Oliveres i Boadella (Barcelona, 1945), economista español y reconocido activista por la justicia social y la paz, analiza para Mercados21 con tono conciso y sincero la situación financiera actual.

Arcadi Oliveres es profesor de Economía Aplicada en la Universidad de Barcelona, experto en relaciones Norte - Sur y presidente de numerosas asociaciones y entidades sociales, entre las que destacan el Consejo Catalan del Fomento de la Paz, la Asociacion Justícia i Paz de Barcelona y la Universitat Internacional de la Pau de Sant Cugat. Además, ha recibido importantes premios como reconocimiento a su labor y ha publicado varios libros sobre dichas cuestiones, como Un altre món (Barcelona 2006), El meu camí cap a la utopia (Barcelona 2008) y ¡En qué mundo vivimos! (Barcelona 2009).

Sus numerosas intervenciones y discursos han sido colgadas en el portal You Tube, alcanzando un nivel de visitas muy elevado, hasta el punto de convertirse en el referente intelectual y moral del Movimiento 15M.

¿Cómo se encuentra el sistema capitalista en estos momentos?

Yo pienso que el sistema capitalista está muy tocado, y yo diría que afortunadamente, porque es un sistema totalmente injusto que abusa de la legitimidad humana, causa muchas muertes de hambre cada día y destruye el planeta. Por tanto que este sistema esté tocado, me parece bueno para que se pueda pensar en alguno alternativo.

¿Qué sistema alternativo se podría proponer?

Ahora mismo tenemos algunos apuntes de cómo hay que transformar este sistema. Está bastante estudiado cómo hay que transformar las grandes empresas transnacionales con beneficios múltiples para que haya deslocalización -en el buen sentido de la palabra- de forma que todo el mundo pudiese intervenir en la industria y que estos monopolios dejaran de existir. También se ha analizado cómo hay que frenar la especulación financiera, cómo hay que volver el dinero al servicio de la gente y no la gente al servicio del dinero, cómo hay que tratar las tecnologías para que sean difundibles para todo el mundo, o cómo debería ser el sistema fiscal más equitativo, entre otros. Todos estos son apuntes de la ciudad hacia donde debemos ir.

¿Hacia dónde cree que se dirigirá el sistema de mantener la situación actual?

Hacia la catástrofe más absoluta y nos la habremos ganado a propio pulso. Hay dos elementos básicos: la destrucción del planeta y la muertes por hambre. Si mis cálculos no fallan, que por supuesto no son míos sino que son extraídos de varias lecturas, desde 1986 la capacidad de destrucción de los humanos ha superado la capacidad de reproducción del planeta. Debemos tener en cuenta que hasta ese año, nuestras destrucciones eran reproducidas por el planeta al año siguiente, sin embargo, desde 1986 el planeta no reproduce. Con esto vemos, que vamos avanzando hacia atrás.

¿Cuáles han sido los principales causantes de la crisis española?

Como en todo el mundo, pero más agravado en el caso español, la cuestión inmobiliaria. Aquí se llevó a cabo una inmensa especulación inmobiliaria. De hecho, tenemos entre viviendas nuevas y en venta más de 3 millones de pisos que no sirven para nada, mientras que hay miles de personas en las calles sin posibilidades de acceder a una vivienda. Esto, con todos los respetos, me hace pronunciar una palabra: Expropiación. Entiendo que son medidas un poco drásticas, pero si no lo hacemos así no conseguiremos nada. Ésta fue una de las motivaciones más importantes de la crisis. La otra, por descontado, es que la economía está internacionalizada, y que una crisis de origen especulativo bursátil como la que se sufre en Europa y EE.UU. sea mundial, ha terminado llegando y medrando a España.

Como apunta, la situación inmobiliaria ha mermado la economía española. ¿Es peligroso centrar la economía de un país en un único sector?

Por descontado. Esto es una barbaridad, que mucha gente ya anunciaba hace tiempo, pero que el mundo no quería ver: no lo quería ver la banca porque daba créditos; ni los ayuntamientos porque creaba un sistema de ingresos y daría cuenta de la mala financiación de ellos; ni los especuladores que ganaban dinero; ni los pequeños inversores que también se atrevieron a pagar pequeños pisos. No lo quiso ver en resumen El Estado. Evidentemente, ante esta situación hemos pagado nosotros los platos rotos por haber construido miles y miles de viviendas que hoy se están pudriendo y no sirven absolutamente para nada.

¿Qué opina de la situación de Grecia? ¿Puede hacer tambalear a la UE?

Grecia será una buena señal de algo que tiene que hacerse rápidamente: abandonar el euro. Tengo la impresión de que el euro ha sido una gran estafa que sólo ha beneficiado al Capital. El euro ha sido para todos un verdadero desastre. Afortunadamente, aunque los griegos lo estén pasando muy mal, es un signo de cómo hay que hacer desaparecer el euro en Irlanda, Italia, Portugal, España o donde haga falta. No hay ni un solo manual de economía que diga que países con renta per capita distinta, con déficit distintos y con salarios mínimos distintos lleguen a poder tener una misma moneda. Esto es un engaño, en el que nos metieron principalmente Francia y Alemania hace 10 años. La opción mía, que también la he visto publicada en periódicos serios como Le Monde, sería llegar a un doble euro. El euro de los que pueden seguir esta situación como Alemania, Francia y Holanda; y el euro de los que no podrían seguir que serían el resto de países.

Tal y como ha respondido, la unificación de una misma moneda para países con diferentes economías no ha sido positiva, pero en el caso de España ¿que nos hubiese ocurrido de existir aún la peseta?

Yo pienso que continuar con la peseta nos hubiese beneficiado. Habríamos perdido la posibilidad de devaluar, pero tampoco hubiésemos tenido que hacer estas políticas de rescate. Pongo un ejemplo bastante sólido: España en el rescate de Grecia del año pasado llegó a repartir diez mil millones de euros. Diez mil millones de euros son la misma cantidad de dinero que en 2011 se ha ahorrado en base a reducir las pensiones, rebajar el sueldo de los funcionarios y disminuir la ayuda al desarrollo, entre otros. Además, este dinero por desgracia no fue a ayudar a los griegos, sino para que Grecia pudiera pagar sus deudas con Alemania y Francia, establecidas después de que estos países le vendieran grandes cantidades de armas. Cosas de este estilo no se pueden volver a hacer.

¿Podría España contagiarse de la situación helena?

Sí. Y podría también Irlanda, Portugal y otros países. Es razonable que esto ocurra, pero de suceder no sería culpa de España sino de los especuladores que están presionando para que los tipos de interés sean mucho más caros, porque lo que es estrictamente deuda pública española es de las más bajas de la Unión Europea. Lo que sí estamos pagando es una serie de ayudas y préstamos que se han hecho en situaciones financieras, muchas de ellas delictivas, a las cuales se ha atendido con demasiado fervor.

El tema del desempleo en España es una de las preocupaciones clave del país. ¿Cómo se podrían reducir estas cifras de parados, mayoritariamente juvenil?

Te daré una respuesta magnífica, que se aplicó con gran éxito hace unos doce años en Francia: reducir por decreto -después lo homologó en el Parlamento- el horario laboral de 8 a 7 horas. Esto significó reducir la jornada semanal de 40 horas a 35. Por tanto, quedaban solamente 5 horas que se empezaron a aplicar a los parados. En cuestión de un par de meses, Francia redujo un millón y medio de parados, lo cual es una buena cifra. Aquí haría falta un fortísimo diálogo entre gobierno, directivos empresariales y sindicatos para que estas jornadas laborales se redujeran. Por descontado la gente no pasaría por ejemplo, de cobrar 40 horas a cobrar 35, sino que cobraría 35 horas trabajadas, pero el paro sería mejor distribuido entre aquellos que han cedido sus cinco horas  de trabajo, con lo cual tampoco perderían mucho salario. Como no hagamos este proceso, no conseguiremos nada. Hay otra cosa fundamental: hay que ir generando sistemas empresariales que sean de tipo cooperativo, donde el trabajador y el empresario coincidan.

En este panorama empresarial, cada vez es mayor el número de pymes y grandes empresas que deciden cerrar sus puertas, fusionarse con otras o aplicar ERE’s a sus trabajadores para hacer frente a las negativas cifras económicas. ¿Son éstas los únicas salidas de las empresas españolas?

Yo pienso que una parte de esta necesidad de empresa de cerrar deriva de que, principalmente las pymes, no tienen nada fácil el acceso al crédito. Esto hay que modificarlo y cambiar la estructura de la banca porque no da crédito a las pymes, siendo ésta su obligación. Hay que sanear en este sentido todo lo que han hecho los bancos, pero claro hay que sanearlo, y procesar y encarcelar a los banqueros. Es una asignatura que tenemos pendientes y que debemos revisar con rapidez, ya que el dinero debe servir para que las empresas fluyan y no para que unos pocos acaparen fortunas y fortunas.

Hablando de las entidades bancarias, ¿qué papel han jugado los bancos?

Los bancos han representado un papel de ladrones. En el mundo, lo tengo calculado, se les ha dado a los bancos 4 billones 600 mil millones de dólares. Según estimaciones de Naciones Unidas, esta cantidad serviría para eliminar el hambre en el mundo 92 veces. Que no me digan que esto no es una injusticia, y motivo para encarcelar a estos banqueros. De hecho, si nos fijásemos en sus beneficios y en cómo han aumentado sus patrimonios en los últimos tiempos, confirmaríamos lo que estamos diciendo.

¿Son el fraude fiscal y la economía sumergida las principales lacras de nuestro país?

Lacras tiene muchas, pero una de las más importantes sí es ésta. La Universidad Pompeu Fabra de Barcelona estableció un estudio sobre el fraude fiscal y se llegó a la conclusión de que superaba los 80 mil millones de euros al año. Si por ejemplo, comparamos esa cifra con otra de actualidad como el pago del sistema de pensiones, nos daremos cuenta de que los totales de las pensiones en España (viudedad, jubilación, larga enfermedad, orfandad, etc.) suponen 110 mil millones de euros. Si fuésemos capaces de rescatar el fraude fiscal que son 80 mil millones de euros al año, podríamos decir que prácticamente se podrían subir en un 60 ó 65% las pensiones. Esto significa que el fraude fiscal es escandaloso. Pero, cuidado, nadie toca a los responsables del fraude fiscal que son las grandes fortunas, los grandes bancos, las multinacionales, y los responsables de la economía sumergida. Todos estos elementos producen este tremendo fraude y por descontado, hay que atajarlo.

Económicamente hablando, ¿qué nos depara el futuro?

El futuro que nos espera podría ser excelente, porque yo creo, de verdad, que ahora estamos en la mejor coyuntura en la que ha estado la población mundial a lo largo de toda su historia. Tenemos conocimientos científicos, sistemas médicos, medios de información, de todo para que la población mundial pudiera vivir con dignidad. Hemos hecho lo más difícil, y en cambio aquello que es más fácil vivir como hermanos es lo que no hemos hecho. Esto no puede ser. Tenemos que cambiar básicamente la conciencia moral, y en este cambio tienen mucho que ver los medios de comunicación, porque una mala información genera una opinión pública equivocada, y abocan a un pesimismo innecesario. Estamos obligados a lanzar un mensaje de esperanza a la ciudadanía, ya que el mundo nunca ha tenido tantos conocimientos como ahora, pero tampoco habían sido tan egoístas. Aquí habría que decir que existe un sabor agridulce, por un lado agrio porque la gente sufre, y por otro dulce porque podríamos estar mucho mejor.

Fabiola Lobo

(Fragmento extraído de la entrevista a Arcadi Oliveres publicada en el Número1 de Mercados21 - octubre 2011)