miércoles, 23 de mayo de 2018

¿Cómo buscar inversión ángel con éxito?

  • Escrito por Cristian Renella | Profesor de la Universidad Católica Argentina

Uno de los primeros desafíos al momento de emprender online es sin duda alguna la búsqueda de inversión. Está es una etapa importante en el desarrollo que puede impactar tanto positiva como negativamente en el resultado final.
Personalmente considero que no tiene tanta relación con el monto de la inversión o la valuación de nuestro startup, sino más con la capacidad de los fundadores en comunicar, explicar y vender su idea ahora a potenciales inversores pero el día de mañana a sus futuros clientes.


Sí bien no hay un camino único con pasos definidos a seguir, debido a que cada contexto cambia significativamente, desde Silicon Valley hasta Europa ó Latino América, sí existen pautas generales y aplicables a la gran mayoría de los casos y que vamos a analizar a continuación:


No presentarse con las manos vacías

El primer aspecto que hoy en día se hace más necesario que nunca es comprender que un inversor ángel con experiencia esta esperando mínimamente un producto mínimo viable para utilizar (interactuar).
Con lo económico que resulta un servidor, el desarrollo de un programa y el diseño del mismo, un inversor requiere de una demostración mínima. Esto no es solo para evaluar sí el producto es bueno y tiene futuro, sino más importante aún, analizar sí nosotros como equipo fundador disponemos de la capacidad de ejecución e implementación para llevar adelante el proyecto.
Un producto mínimo viable es simplemente una aplicación que tenga como desarrollo final su objetivo por el cual estamos emprendiendo. Sí estamos hablando de por ejemplo desarrollar una aplicación para Android que permita editar videos en tiempo real, entonces que como básico, nos brinde está funcionalidad, sin ningún extra, sólo eso.
Me tomo un segundo para aclarar que este punto no es solo positivo para un inversionista ángel, sino que también lo es para nosotros emprendedores. Por dos factores. El primero es porque al estar avanzados en nuestro desarrollo, sí hicimos bien las cosas, vamos a poder alcanzar una mejor valuación e inversión.
Los ingenieros en computación, Ing. Hernán Amiune e Ing.Cristian Rennella crearon en 2008 el sitio elMejorTrato, un comparador de servicios online en tiempo real, que reúne información sobre seguros, inversiones y préstamos.Y el segundo factor, es porque vamos a conocer más sobre nuestro servicio, sus requisitos, características, dificultades, etc; y esto va a derivar en una mejor estimación de cuanto vamos a necesitar y como para llevar a destino en tiempo y forma con el proyecto terminado.
Por último, agrego que sí disponemos del producto mínimo viable y además podemos generar por lo menos un cliente quien pague por nuestros servicios, entonces es allí donde estamos en el momento justo e indicado para ir por inversión en el mejor escenario posible a nuestro favor.
Recomiendo leer The Lean Startup de Eric Ries, un excelente libro que nos explica a la perfección como dar el primer paso hacía un producto mínimo viable.

No hay que ir directo al objetivo final

Uno de los primeros errores que cometimos nosotros en nuestro emprendimiento MejorTrato y aprendimos con tiempo y esfuerzo perdido, fue que no necesariamente es la mejor opción ir directamente a un inversionista. Incluso por más que el punto anterior este correctamente implementado.
Por más grande que parezca desde afuera, el mundo de los inversionistas ángeles de trayectoria y experiencia es sumamente reducido, no solo que ellos se conocen entre sí, sino que además, en forma frecuente suelen invertir en conjunto, lo que los hace casi como socios estratégicos.
En base a este contexto, la mejor solución que encontramos fue presentarnos primero a otros emprendedores exitosos que recibieron inversión de aquellas personas a las que queremos llegar. Ellos son los indicados para referenciarnos, con un simple email es más que suficiente, ante ellos.
Y cómo llegar a estos pares fundadores?, debemos comenzar por interactuar en nuestra comunidad emprendedora local, por más que nos pueda parecer una pérdida de tiempo ir a eventos, reuniones, conferencias, es allí donde se realizan los primeros contactos.
Al final, el trato es siempre de persona a persona y seguirá siendo de está forma. Un inversionista ángel no invierte principalmente en la idea, sino que lo hace en el equipo emprendedor.
Por regla general, para que un inversionista ángel te reciba en una reunión, mínimamente debes llegar a el a través de una referencia.
De está forma, ellos se aseguran que vos también como emprendedor te tomaste el tiempo y la dedicación de convencer “vender” al intermediario tu propuesta de valor y que esté considero adecuada como para realizar la referencia, ofreciendo su credibilidad en el medio.

No todo es la inversión de dinero.

Hay un aspecto que muy pocos emprendedores, generalmente por su falta de experiencia relegan en su criterio a la hora de buscar y finalmente elegir un inversor ángel que al final de cuentas va a ser determinante para el éxito o fracaso de su startup.
En está etapa tan temprana de nuestro proyecto, que la valuación del mismo sea de un millón de dólares ó dos, no tiene mayor incidencia en el resultado final.
El diferencial está en dos factores que un inversionista nos puede brindar. El primero es su conocimiento, estamos hablando de su experiencia de haber en forma personal emprendido con éxito en el pasado.
Es decir, haber superado cada etapa que hoy en día estamos viviendo nosotros. Sumado a la trayectoria de convivir con cientos de emprendedores que como en nuestro caso, están viviendo y transitando el mismo camino.
El segundo punto y no menor, nace en entender que la red de contactos de nuestro inversor es también a futuro un activo adicional en nuestro emprendimiento. Sí este inversor ángel conoce inversores de riesgo (VC), es sin duda alguna una buena apuesta para el día de mañana buscar más y mejor capital a través de ellos.
Un inversor ángel al invertir en nuestro trabajo, va a tener el mismo incentivo de éxito que nosotros, es un aliado válido.
Para finalizar, por favor, no perder de vista nuestro proyecto a medida que buscamos capital. Es una tarea larga, que requiere de esfuerzo y dedicación, pero también lo necesita nuestro emprendimiento.
Este es un eslabón más de nuestro trabajo, pero no más importante que nuestro producto. Sí es posible designar a un co-fundador que desarrolle específicamente esta tarea, es una buena idea para que el resto pueda dedicarse plenamente al crecimiento del startup.